Lectura recomendada: “The End of ownership: personal property in the digital economy” (Lectura de verano 2)

> Introducción

Este libro puede ser una opción muy recomendable como lectura de verano. Procura definir el concepto de derecho de propiedad en la economia digital.

Actualmente la velocidad a la que los cambios tecnológicos avanzan está mutando muchas cuestiones y en este relato se tratan algunas bastante significativas.

Sus autores (A. Aaron Perzanowski/Jason Schultzson) dos profesores de derecho de origen americano, quienes defienden que las cosas evolucionan. En tono provocador plantean como abordar el cambio de modelo económico que estamos viviendo.

Esboza muchas temáticas, tanto de derecho público como de derecho privado. Motivo por el que creo que es un libro apto para juristas de cualquier especialidad pero también para quienes no lo son.

Además es de fácil digestión, ya que las trata mediante ejemplos de casos reales y no supera las 200 páginas.

> Derecho de propiedad en la economia digital

Actualmente con algunos “clicks” podemos adquirir todo tipo de cosas: billetes de avión, ebooks, piezas para bicicleta, etc. Todas ellas transacciones de diferente índole pero a las que accedemos con la misma facilidad.

Los autores plantean la necesidad de evitar la falsa promesa de propiedad en muchos de los procesos de compra de la era digital.

Tradicionalmente el acto de compra se había asociado directamente a la plena disposición de lo que uno adquiría. Sin embargo, hoy en día, bajo este concepto se incluyen muchas más posibilidades. Actualmente es muy frecuente la obtención solo de una licencia de uso sobre un producto. Y además que esta este sujeta a las restricciones que el vendedor imponga.

A través de muchos ejemplos, vemos procesos de compra donde existen vulneraciones directas a derechos de consumidores. Como pueden ser: privacidad, autonomía, salud, bienestar social, libre competencia, libertad de expresión, acceso a la información, entre otros.

Un ejemplo ilustrativo puede ser el de una máquina de café que podría bloquearse en caso de que su adquiriente no use las capsulas que el fabricante quiere.

> ¿Los términos legales son contratos?

Actualmente el redactado de algunos contratos ha adquirido un poder exorbitante. No obstante, el adquiriente previa obtención de un producto o servicio, debe ser informado y aceptar las condiciones del acuerdo de compra.

Sin embargo, el redactado de los términos de uso, casi siempre está lleno de tecnicismos y suele ser extenso. El tiempo puede ser redundante para inversiones determinadas donde uno procurará informarse detalladamente sobre lo que está comprando. Sin embargo puede ser determinante en muchas compras, sobre todo cuando el usuario está gastando cantidades insignificantes.
Además, el hecho de que sean solo los propios fabricantes o distribuidores quienes dispongan en qué condiciones y limites se debe usar un producto, pone en cuestión la posibilidad de hablar de un acuerdo entre las partes.

Según los autores, podria ser útil limitar el poder de los contratos. También proponen animar a los abogados a que sean más litigantes contra los fabricantes. Así al consumidor se le puede proteger de la inconsciencia en sus compras. Estos juristas opinan que un pacto entre desiguales puede ser impugnable, no obstante, el acceso a la justicia tiene unos costes elevados.

> La defensa del derecho de propiedad como elemento regulador

Los autores también hablan de la intervención de los poderes públicos. Consideran que aplicar medidas normativas y políticas ejecutivas seria constructivo en pro de proteger la libertad de los usuarios en la toma de sus decisiones.

Defienden que una definición apropiada, flexible y actualizada de los conceptos permite equilibrar los intereses contrapuestos y regular mercados desiguales.

Por ejemplo, la propiedad intelectual originariamente era un constructo legal capaz de contener la competencia. Intentaba compensar los intereses de creadores y de aquellos que accedieran a sus creaciones.

Sin embargo, el hecho de que el proceso de evolución normativa no sea tan ágil como la tecnología, nos ha llevado a que esta legislación pueda ser el amparo legal para que un fabricante de impresoras pueda defender en sede judicial que los compradores de sus aparatos no puedan usar cartuchos recargables.

Parece una paradoja que una normativa que se desarrolló con el surgimiento de la imprenta, a fecha de hoy, pueda servir para defender esta cuestión.

> Conclusiones

En definitiva, en este libro, cada especialista creo que puede encontrar ejemplos de aspectos que afectan a su sector. No hay una solo norma capaz de poder regular todas las cuestiones que la tecnología facilita. Pero sí que es claro que hoy día los procesos de reforma legislativa padecen de sus propias dificultades. Suelen ser lentos, políticos, limitados territorialmente y muy garantistas.

Para acabar de manera constructiva, los autores apuntan que la tecnología permite desarrollar instrumentos que pueden tener datos muy precisos de todo lo que ocurre y que las transacciones no estén en manos del destino. Cuestión que puede ser un punto a favor de la seguridad. Un buen ejemplo a su modo de ver és el Bitcoin.

Sin embargo, también nos advierten, que el poder desarrollar un seguimiento autorizado y que sea beneficioso para de todos, requiere de un inversión que idealmente debería estar controlada por un organismo central de carácter público. Facilitando que el acceso a la información sea haga de manera previsible, garantista en cuando a la privacidad y tutelando la libertad en las decisiones.

Lectura recomendada: “The End of ownership: personal property in the digital economy” (Lectura de verano 2)